Mullin lleva al DHS a construir un muro de pago fronterizo #
La confirmación de Markwayne Mullin como Secretario de Seguridad Nacional marca la transición definitiva de la frontera estadounidense de frontera política a instrumento financiero. Mullin, el primer ciudadano de la Nación Cherokee en liderar el departamento, ha sido encargado de poner en marcha un régimen de 'Ciudadanía Premium'. El eje central de este plan es la implementación de bonos de visa de 15.000 dólares, una política que enmarca la movilidad física como un lujo reservado estrictamente para los ricos del mundo. Esto es la financiarización del movimiento humano, asegurando que solo quienes tienen capital líquido puedan atravesar los puntos de control militarizados de la 'Era Fantasma'.
Aunque el nombramiento de Mullin se enmarca en la retórica de la ley y el orden, su función principal es la creación de un mercado laboral escalonado. Al imponer una barrera financiera insalvable a la entrada legal, el Estado garantiza una subclase permanente de trabajadores 'no autorizados' que siguen siendo vulnerables a la extracción de su trabajo sin la protección de la ley. Esta política no detiene la migración; simplemente garantiza que el Estado y sus socios privados puedan beneficiarse del acto de cruzar.
El movimiento 'No Kings' ha respondido con manifestaciones masivas en los principales centros logísticos, pero la infraestructura de aplicación ya está siendo mejorada. Mientras los agentes de ICE se hacen cargo del personal en los aeropuertos internacionales en medio del continuo cierre de financiación, la frontera ya no es una línea en un mapa: es un impuesto automatizado y generalizado sobre el acto de existir en el espacio. El sueño de un internacionalismo sin fronteras está siendo estrangulado por una cabina de peaje de diez mil dólares.