Pruebas destrozadas demuestran la podredumbre de las élites en el caso de Epstein #
La sombra de Jeffrey Epstein sigue acechando sobre los pasillos del poder, mientras nuevos testimonios revelan una sorprendente falta de curiosidad por parte de los investigadores federales. Tanto el contable de Epstein, Richard Kahn, como su abogado, Darren Indyke, han declarado que nunca fueron entrevistados por el FBI ni por el Departamento de Justicia durante el apogeo de la investigación por trata sexual. Esta revelación llega acompañada de informes sobre una enorme destrucción de documentos en la prisión de Manhattan apenas días después de la muerte de Epstein. El público se pregunta por qué se permite a quienes están más cerca de la red financiera operar sin escrutinio. Aunque el Libro del Cumpleaños sigue siendo un tema de gran interés, el verdadero escándalo es el fracaso institucional para perseguir la verdad hasta sus límites más altos. No se puede evitar concluir que el sistema está diseñado para proteger a los poderosos dejando a las víctimas sin justicia. Cuando la clase dominante actúa con una impunidad tan flagrante, el contrato social se desgarra. Exigimos un rendimiento completo de por qué se ignoró a estas personas y qué contenían esas bolsas destrozadas. Sin transparencia, la podredumbre solo seguirá extendiéndose por nuestras instituciones, envenenando la fe del pueblo en la propia ley.