Trump pone un muro de pago de quince mil dólares en las fronteras de EE.UU. #
La frontera ya no es una línea en un mapa. Es una cabina de peaje corporativa. La administración Trump ha ampliado oficialmente su requisito de bonos de visado a 38 países, obligando a los viajeros a pagar hasta 15.000 dólares solo para poner un pie en el país. Esta medida se dirige a la clase trabajadora del Sur Global, asegurando efectivamente que solo los ricos tengan movilidad. Al mismo tiempo, el Senado ha despejado el camino para que Markwayne Mullin dirija el Departamento de Seguridad Nacional. Mullin es un firme defensor de la máquina de deportaciones masivas que ve a los seres humanos como problemas logísticos que hay que resolver con vuelos chárter y contratos privados de detención. Esta política no es sobre seguridad. Se trata de monetización y lucha de clases. Aunque la administración afirma que estos bonos son para evitar que se excedan los visados, los verdaderos ganadores son las instituciones financieras que gestionarán los miles de millones en depósito en garantía. Estamos viendo el nacimiento de un modelo de ciudadanía 'premium' donde tus derechos se determinan por tu saldo bancario. Si no puedes permitirte la entrada de 15.000 dólares, eres una amenaza. Si puedes, eres un cliente. Esta es la conclusión lógica de un estado que ha abandonado a su pueblo por el mejor postor. La frontera se está convirtiendo en un laboratorio para el control total del comportamiento y la exclusión algorítmica. Debemos rechazar la narrativa de que esto hace a la nación más segura. Solo hace que el muro sea más alto para los pobres mientras las élites de todas las naciones siguen sobrevolándolo en jets privados.